martes, abril 20, 2010

Encuentro en Strawberry Field

                                           Tribu suralidiana circunstancial. Paola Lagos (2010)


Clemente Riedemann
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Existe consenso en asignar a los encuentros de escritores varios beneficios, entre los que cabe mencionar la posibilidad de evaluar el estado de una creación en marcha; el conocimiento de nuevas literaturas, autores y estéticas; opciones para la crítica presencial; iniciativas de comunicación; intercambio de experiencias; proyectos en sociedad y apoyo para la difusión de las obras, entre otros.
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La reunión grupal fue uno de los modos en que la poesía moderna del sur de Chile logró instalar una poética general, aunque no un paradigma o una escuela particular, pretensión que nunca estuvo en la perspectiva de esa manera de trabajar. Trilce inauguró en los años 60 el sistema de la reunión o “encuentro” como una manera de contrarrestar el aislamiento geográfico y el centralismo de las comunicaciones literarias. En lugar de ir tras la información, la trajo a casa. Y el impacto de esa valiosa iniciativa marcó una pauta para el desarrollo del trabajo que vendría después.


En la década de los 70 y hasta mediados los 90 el sistema del encuentro fue continuado por la generación siguiente conformada principalmente por los grupos Aumen, de Castro; Polígono, de Puerto Montt; Palas, en Osorno; Indice y el colectivo artístico Matra, de Valdivia; y los poetas reunidos en torno a la revista Poesía Diaria, de Temuco. Además de la necesidad de descentralizar la información, en la mayoría de los grupos de esta generación existía la urgencia por la solidaridad, demandada por los tiempos de opresión. Fue de ese modo que se pudo acceder a bibliografía censurada por la dictadura, sostener contacto con los poetas en el exilio y resolver modos alternativos para la difusión de la creación literaria en marcha.


Por otra parte, cabe señalar que la Secretaría Ministerial de Educación de Los Lagos logró mantener durante toda la época dictatorial un encuentro regional anual de talleres literarios los que, más allá de las restricciones que cabe suponer, prestó una contribución para alentar en los jóvenes la vocación por la lectura y la escritura artística.


Existe consenso en asignar a los encuentros varios beneficios, entre los que cabe mencionar la posibilidad de evaluar el estado de una creación en marcha; el conocimiento de nuevas literaturas, autores y estéticas; opciones para la crítica presencial; iniciativas de comunicación; intercambio de experiencias; proyectos en sociedad y apoyo para la difusión de las obras, entre otros.


La metódica de los encuentros inició la decadencia de su etapa romántica en los 90 con la reinstalación del orden democrático, la masificación de la tecnología electrónica y la institucionalización de los concursos públicos para el financiamiento de la creación artística. En años recientes, gracias al entusiasmo de una nueva generación de poetas, ha resurgido el “síndrome” de los encuentros, a veces con formato “itinerante”, que marca el signo presuroso del nomadismo de toda índole que caracteriza los tiempos presentes.


En Frutillar, para semana santa y por iniciativa de las escritoras Walescka Pino y Rosabetty Muñoz, nos dimos cita una decena de poetas de la generación “intermedia” devenidos en “mayores”, para dialogar sin programa sobre los tiempos presentes y auscultar sobre los trabajos y proyectos creativos que se encuentran en proceso de elaboración. Como en los viejos tiempos, la amistad fue el factor vinculante. Esta vez no hubo debates apasionados, pero la serenidad a la hora de reflexionar tuvo ocasión de mostrar también su belleza. Y su productividad.


Así lo demuestran el vigor ensayístico de Walescka Pino, la claridad y concisión crítica de Yanko González, los nuevos poemas de Maha Vial, Rosabetty Muñoz, Clemente Riedemann, los relatos de Pedro Jara y César Díaz. Las fotografías de la reunión captadas por Paola Lagos denotan la atmósfera de sosiego que parece gobernar el carácter de este grupo de escritores, interesados ahora más en la humilde exploración y precisión de la palabra propia, que en la manifestación efectista y subalterna de las actitudes de otrora.
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(c) Clemente Riedemann 2010. http://suralidad.blogspot.com
(c) SURALIDAD Antropología Poética del Sur de Chile